Suscribir: Entradas
buscar en esta página...
Qué compone un programa político
Los programas políticos de gobierno cobran una especial importancia en tiempo de elecciones, pues se vuelven centro de atención de los partidos, colectivos diversos y medios de comunicación. Como muchos otros elementos de la política contemporánea, los programas han ido evolucionando dependiendo de la conciencia y formación política del electorado. En la actualidad, prácticamente se elaboran dos programas políticos. Uno orientado a las elecciones y a la difusión, usualmente compuesto por un paquete de medidas a implementar, y otro que incluye objetivos estratégicos, cronogramas de implementación y financiamiento.
El listado de medidas, o promesas electorales
Se trata del primer tipo de programa que se conoce en vista a las elecciones; por lo general, implica un listado de medidas que están en el ámbito social, y que apuntan a los problemas que, en términos generales y a nivel de sensibilidad política, aparecen como más influyentes en las elecciones de turno. En general, se trata de un tipo de programa insuficiente para valorar políticamente una opción electoral u otra; porque, un listado de medidas no explica cuáles son los recursos financieros que el Estado gastará en la implementación de las mismas, y cómo se pretende financiar esos recursos. Se trata de un tema importante, pues afecta directamente a las privatizaciones y a las tasas tributarias. En términos generales, será conveniente que estos temas también se aclaren antes de las elecciones.
Un plan o programa estratégico
Se trata del ideal, en términos de programa político. Incluye en primer lugar un diagnóstico. Vale decir, una mirada general de cuáles serían los problemas más importantes que el programa busca solucionar. En segundo lugar incluye una lista de medidas que buscan solucionar los problemas anteriores y que están divididas temáticamente en al menos tres ejes. Medidas de tipo social y económico, como planes de empleo o salud; en segundo lugar medidas de tipo político, como reformas electorales, constitucionales, descentralización o participación; en tercer lugar, temas de interés nacional de mediano y largo plazo, como la matriz energética, el cuidado del medioambiente, las relaciones internacionales, entre otros.
Además del diagnóstico y las medidas, es importante que un plan de gobierno incluya un plan de financiamiento. Es decir, que se tenga claro cuáles son los recursos que se gastarán, por año y cómo se piensa obtener tales recursos.
Foto: endostock – Fotolia